| HUITZILOPOCHTLI
(De huitzilin, "colibrí" y opochtli, "izquierdo") era el dios azteca
del sol y de la guerra
¡ Qué nombre ! El colibrí azul a la izquierda.
Los
aztecas creían que los guerreros muertos regresaban a la vida como colibríes y que el
sur se encontraba a la izquierda del mundo.
El nombre de Huitzilopochtli, por lo tanto, significaba el Guerrero del Sur que volvió
de entre los muertos. |

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Su disfraz de animal, era el águila.
La
imagen de Huitzilopochtli, en forma de colibrí, era cargada por los sacerdotes cuando los
aztecas invadían un pueblo. Y en la noche se escuchaba su voz dando órdenes.
De esta forma y de acuerdo con el mandato de Hutzilopochtli la capital azteca,
Tenochtitlán, fue fundada en 1325 d.c. sobre una pequeña isla rocosa en el lago del
Valle de México.
El
primer santuario consagrado a este dios fue construido en el lugar donde los sacerdotes
encontraron a un águila posada sobre una roca devorando una serpiente. Los sucesivos
gobernantes aztecas engrandecieron el santuario hasta el año "Ocho Caña"
(1487), cuando el emperador Ahuizotl le dedicó un impresionante templo.
Las
imágenes de Huitzilopochtli usualmente lo muestran como un colibrí o como un guerrero
con una armadura y un casco hechos de plumas de colibrí. Sus piernas, brazos y la parte
inferior de su cara están pintadas de azul; la parte superior de su rostro era negro. El
usaba un penacho muy elaborado, cargaba con un escudo redondo y una víbora de turquesa.
Los
aztecas creían que el dios sol necesitaba "alimentación" diaria
(tlaxcaltiliztli) es decir, sangre y corazones humanos y que ellos, como
"gente del sol", debían proveer de víctimas al dios sol. Los corazones a
sacrificar se ofrecían al dios quauhtlehuanitl ("águila que se eleva") y
ardían en el quauhxicalli ("el jarrón del águila").
A los
guerreros que morían al pie de la batalla o en la piedra sacrificial se les llamaba
quauhteca ("la gente del águila").
Se creía que después de su muerte los guerreros
primero formaban parte del brillante cuerpo del sol, luego después de unos años, vivían
para siempre en los cuerpos de los colibríes.

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